Entrevista a Abel Herrero, CEO de Garrofit

Garrofit: wellness corporativo para combatir el sedentarismo, el estrés y mejorar el rendimiento en las empresas.

El bienestar laboral ha dejado de ser un beneficio secundario para convertirse en una necesidad estratégica. En un entorno marcado por el sedentarismo, el estrés, las largas jornadas frente al ordenador y la dificultad para conciliar vida personal y actividad física, las empresas empiezan a entender que cuidar la salud de sus equipos no es un gasto, sino una inversión directa en productividad, clima laboral y retención de talento.

Con esta visión nace Garrofit, empresa valenciana fundada por Abel Herrero Plaza, especializada en llevar el wellness corporativo y el entrenamiento físico directamente a las empresas. Durante su entrevista en Valencia Capital Radio, Abel explicó cómo su proyecto ayuda a transformar oficinas, fábricas y entornos laborales en espacios más saludables, activos y cohesionados.

Del gimnasio a la empresa: el origen de Garrofit.

Garrofit nace a raíz de la pandemia, en un momento de reflexión profesional para Abel Herrero. Tras trabajar en un gimnasio y vivir varios cierres durante aquella etapa, empezó a analizar por qué muchas personas no conseguían mantener una rutina deportiva estable.

La respuesta era clara: no siempre faltaban ganas, sino tiempo, organización y facilidad. Muchas personas llegaban tarde al gimnasio, no podían combinarlo con su jornada laboral, tenían responsabilidades familiares o sentían que el deporte terminaba quedando siempre en segundo plano.

A partir de esa necesidad, Garrofit plantea una solución muy sencilla: si los empleados no pueden ir al gimnasio, el gimnasio va a la empresa. De esta forma, la actividad física deja de ser una obligación añadida al final del día y se integra dentro de la cultura corporativa.

Qué significa realmente el wellness corporativo.

El término wellness corporativo puede sonar amplio, pero en la práctica se traduce en acciones muy concretas: entrenamiento físico, estiramientos, mejora de la higiene postural, actividades de movilidad, dinámicas de cohesión de equipo y charlas formativas sobre salud, alimentación, sueño, estrés o hábitos saludables.

La propuesta de Garrofit no se limita a hacer deporte en la oficina. Su objetivo es ayudar a las empresas a crear entornos más activos y saludables, adaptando cada programa a las necesidades reales de cada plantilla.

Esto implica entender que no todas las empresas tienen el mismo perfil. Hay equipos que pasan muchas horas sentados y necesitan mejorar movilidad, postura y sistema cardiovascular. Otros trabajan en entornos físicos o industriales y requieren prevención de lesiones, educación postural y fortalecimiento específico. En ambos casos, la actividad física se convierte en una herramienta para trabajar mejor y vivir mejor.

El sedentarismo y el estrés: enemigos silenciosos de la productividad.

El sedentarismo y el estrés laboral afectan de forma silenciosa a muchas organizaciones. No siempre se ven de inmediato, pero terminan apareciendo en forma de lesiones, bajas laborales, falta de energía, desconexión, mal clima o pérdida de motivación.

Garrofit aborda este problema desde una mirada preventiva. Para Abel Herrero, incorporar actividad física en la empresa ayuda a reducir lesiones, mejorar la salud de los empleados y evitar costes asociados a bajas, sustituciones, pérdida de tiempo o interrupciones de proyectos.

Pero el impacto no es solo físico. El deporte también mejora la energía, la relación entre compañeros y la sensación de pertenencia. Cuando una empresa demuestra un compromiso real con la salud de sus empleados, el equipo lo percibe.

Una inversión, no un gasto.

Uno de los grandes retos del wellness corporativo es cambiar la mentalidad de las empresas. Muchas todavía ven este tipo de programas como un lujo o un gasto prescindible. Garrofit defiende justo lo contrario: cuidar la salud de los equipos es una inversión con retorno.

Un trabajador más activo, con menos molestias físicas, más energía y mejor estado emocional puede rendir mejor, faltar menos y sentirse más vinculado a la empresa. Además, en un mercado laboral donde cada vez cuesta más atraer y retener talento, este tipo de beneficios pueden marcar la diferencia.

Abel compartió incluso casos de personas que, ante dos ofertas laborales similares, eligieron la empresa que ofrecía actividad física y bienestar corporativo como valor añadido. La salud se convierte así en un factor real de decisión para el talento.

Programas a medida para cada empresa.

Garrofit no trabaja con soluciones estándar. Antes de empezar, analiza el espacio disponible, las necesidades del equipo, el tipo de actividad laboral, posibles lesiones o limitaciones físicas y los objetivos de la empresa.

A partir de ahí, diseña un programa adaptado. Si la empresa cuenta con una sala disponible, Garrofit puede acondicionarla y llevar el material necesario. Si no hay espacio interior, también pueden organizarse sesiones al aire libre. En algunos casos, cuando el programa ya está consolidado, incluso ayudan a crear gimnasios corporativos dentro de la propia empresa.

La clave es eliminar barreras. La empresa no tiene que preocuparse por la logística, el material o la organización. Garrofit se encarga de que el proyecto sea fácil de implementar y sostenible en el tiempo.

Mucho más que un team building puntual.

En muchas empresas, el deporte aparece asociado a eventos puntuales: una carrera, una jornada de team building, una actividad anual o un retiro de fin de semana. Garrofit propone ir más allá.

Su metodología se basa en la continuidad. El objetivo no es hacer una actividad aislada y volver a la rutina sedentaria, sino crear hábitos saludables a largo plazo. Para ello, desarrollan programaciones, seguimiento, encuestas, valoraciones y dinámicas que permiten medir si los equipos mejoran, si baja el índice de lesiones y si aumenta la participación.

La constancia es clave. Un programa de bienestar corporativo funciona cuando se integra en la cultura de la empresa, no cuando se convierte en una acción puntual de calendario.

Deporte para unir equipos y romper jerarquías.

Uno de los aspectos más interesantes del método de Garrofit es la combinación de ejercicio físico y cohesión de equipo. Las sesiones no solo buscan mejorar la condición física, sino también generar comunicación, confianza y compañerismo.

A través de juegos cooperativos, retos, dinámicas por equipos y actividades adaptadas, personas de distintos departamentos pueden relacionarse de una manera más distendida. En ese espacio, las jerarquías se suavizan y todos participan desde un lugar más horizontal.

Ese vínculo luego se traslada al día a día. Cuando un compañero te anima, te ayuda a completar un reto o tira de ti en una sesión deportiva, se genera una confianza que puede reaparecer en momentos de estrés laboral o picos de trabajo.

Salud integral: alimentación, sueño, estrés e higiene postural.

Garrofit también incorpora charlas y formaciones sobre diferentes ámbitos de salud. Entre los temas que trabajan están la higiene postural, la prevención de lesiones, la alimentación, la gestión del estrés, el descanso y el sueño.

Estas formaciones buscan dar herramientas prácticas para que los empleados puedan tomar mejores decisiones en su día a día. Desde saber qué llevar en un tupper saludable hasta aprender a gestionar la respiración en un momento de tensión o elegir mejor en un comedor de empresa.

Además, Garrofit está ampliando su enfoque hacia áreas más específicas como la salud de la mujer, visibilizando necesidades que muchas veces han quedado en segundo plano dentro del entorno laboral.

Inclusión y adaptación a todos los niveles.

Una de las premisas de Garrofit es que todo el mundo pueda participar, independientemente de su condición física, experiencia deportiva o posibles lesiones previas. Para ello, antes de empezar se realizan encuestas y preguntas sobre el estado de salud de los empleados, de forma que cada ejercicio pueda adaptarse.

El objetivo no es que nadie se sienta excluido o intimidado, sino que cada persona perciba el programa como una herramienta útil para mejorar su bienestar. Por eso, la cercanía es fundamental: conocer a las personas por su nombre, preguntar cómo se encuentran y adaptar las sesiones al estado real del equipo.

Garrofit y el futuro del wellness corporativo en Valencia.

Garrofit quiere seguir creciendo en la Comunitat Valenciana y expandir su modelo a más empresas. Entre sus próximos retos está crear un gran evento que una a todas las compañías con las que trabajan, no desde el networking tradicional, sino a través del deporte, los juegos y la actividad física compartida.

Esta visión resume muy bien el espíritu del proyecto: utilizar el deporte como herramienta de salud, pero también como lenguaje común entre personas, departamentos y empresas.

En definitiva, Garrofit demuestra que el bienestar corporativo no es una moda, sino una respuesta necesaria a los retos actuales del trabajo. Menos sedentarismo, menos estrés, más cohesión, más motivación y una cultura empresarial más saludable. Porque una empresa que cuida la salud de sus equipos no solo mejora el clima laboral: también construye organizaciones más fuertes, sostenibles y preparadas para rendir mejor.

Entrevista completa: