Yurest: la tecnología que nace en la cocina para explicar dónde se va el dinero en la restauración.
En hostelería, facturar no siempre es sinónimo de ganar dinero. Esa es la gran paradoja que vivieron en primera persona Marcos Gómez Tamarit y su hermano José Francisco cuando abrieron su primer restaurante en 2009. Mucho trabajo, muchas horas, mesas llenas… y una rentabilidad que no terminaba de aparecer.
De esa frustración real —vivida entre fogones, cuadrantes y proveedores— nacería años después Yurest, una plataforma tecnológica valenciana que hoy utilizan grandes grupos de restauración y que ha sido reconocida con el Premio AJEV al Joven Empresario del Año y el Premio Nacional a la Innovación Hostelera.
Durante su entrevista en el espacio de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Valencia en Es la Mañana de Valencia y Castellón, Marcos explicó cómo convertir un problema cotidiano en una solución tecnológica con impacto real en uno de los sectores más duros de la economía española.
“Teníamos un restaurante con mucha facturación, pero poquita rentabilidad. Nadie nos decía dónde se estaba yendo el dinero.”
Cuando la intuición ya no es suficiente.
Durante años, Marcos y su hermano gestionaron su restaurante como lo hacen miles de hosteleros:
mucho esfuerzo, experiencia en sala y cocina, y decisiones tomadas casi siempre por intuición.
El problema llegó cuando el negocio creció.
Más personal, más proveedores, más referencias, más turnos… y menos claridad.
“Sabíamos trabajar, pero no teníamos una visión global del negocio. Compras, personal y ventas iban por separado”, recuerda Marcos.
Buscaron soluciones en el mercado, pero no encontraron ninguna que abordara la realidad completa del restaurante.
Así que tomaron una decisión arriesgada: crear su propia herramienta.
De solución interna a software de referencia.
Durante más de tres años, Yurest fue una herramienta de uso interno.
Un sistema desarrollado desde la experiencia real, pensado no para analistas financieros, sino para hosteleros que trabajan muchas horas dentro del local y necesitan claridad, no complejidad.
Los resultados llegaron rápido:
mejores márgenes, menos desperdicio, mejor gestión de turnos y una toma de decisiones mucho más consciente.
Fue entonces cuando otros restauradores comenzaron a interesarse.
“Nos decían: ‘si esto te funciona a ti, sácalo al mercado’”, explica Marcos.
Hoy, Yurest es utilizada por grupos como Grupo Saona o Grosso Napoletano, y la propia trayectoria de los fundadores —de un local a diez restaurantes propios— es la mejor validación del sistema.
Donde realmente se pierde el margen.
Yurest pone el foco en los dos grandes centros de coste de la restauración:
Producto.
Control de compras, escandallos, almacenes y desperdicio.
Pequeños desajustes que, sumados, pueden arruinar un margen sin que el hostelero lo perciba.
Personal.
Gestión de turnos, dimensionamiento por servicio y eficiencia real del equipo.
“No se trata de trabajar más, sino de trabajar mejor”, señala Marcos.
La plataforma automatiza procesos que antes requerían horas de revisión manual o, directamente, se dejaban sin controlar.
Inteligencia artificial para el restaurante familiar.
Uno de los avances más recientes es YurestMint, una solución pensada especialmente para negocios pequeños y familiares.
A través de inteligencia artificial, el sistema:
-
digitaliza facturas y documentos,
-
analiza datos automáticamente,
-
y propone acciones concretas: subir precios, renegociar proveedores o detectar platos poco rentables.
“El hostelero suele estar metido todo el día en el local, pero muchas veces sabe poco de qué pasa con su dinero”, explica Marcos.
El objetivo no es abrumar con datos, sino aportar algo clave:
sensación de control.
Crecer sin perder el contacto con la realidad.
A pesar del crecimiento tecnológico, Marcos insiste en que Yurest no se ha desligado del sector.
Siguen siendo hosteleros, siguen gestionando restaurantes y siguen viviendo los problemas que quieren resolver.
“Eso nos obliga a no perder el norte. Si algo no sirve en un restaurante real, no sirve.”
Esa conexión constante con la realidad ha sido clave para evolucionar el producto sin caer en soluciones teóricas alejadas del día a día.
Reconocimientos que llegan tras años de picar piedra.
El año 2024 supuso un punto de inflexión con reconocimientos importantes a nivel autonómico y nacional.
Para Marcos, los premios no son una meta, sino una consecuencia.
“Esto no va de éxitos rápidos. Va de muchos años mejorando un sector que es el motor de este país.”
Yurest demuestra que la innovación más potente suele nacer del problema más cotidiano, y que cuando tecnología y experiencia real se alinean, el impacto es tangible.
Entrevista completa: