Entrevista a Xavi Serra, CEO de Valua

Valua: el arte fallero que transforma espacios y viaja más allá de Valencia.

El arte fallero valenciano siempre ha sido mucho más que una tradición ligada al mes de marzo. Detrás de cada falla hay talento escultórico, creatividad, oficio, capacidad técnica y una forma única de transformar ideas en piezas de gran formato. Con esa visión nace Valua, la empresa liderada por Xavi Serra, que ha sabido conectar la maestría de los artistas falleros con marcas, hoteles, eventos, agencias creativas y proyectos internacionales.

Durante su entrevista en Valencia Capital Radio, dentro del espacio dedicado a AJEV, Asociación de Jóvenes Empresarios de Valencia, Xavi Serra explicó cómo Valua ha conseguido dar un paso clave para el futuro del sector: desestacionalizar el trabajo de los talleres falleros y demostrar que este oficio puede tener recorrido durante todo el año, mucho más allá de las fiestas falleras.

Del taller fallero al mercado internacional.

Valua parte de una constatación muy clara: en Valencia existe un talento artesanal con capacidad para competir en proyectos creativos globales. Los artistas falleros no solo construyen monumentos para las Fallas; históricamente también han trabajado en decorados de cine, escenografías, festivales, hoteles, parques temáticos y acciones de marca. Lo que hace Valua es profesionalizar esa conexión entre el taller artesano y el cliente empresarial.

La compañía pone el foco en ese know-how fallero: la capacidad de crear figuras imposibles, escenografías impactantes y decoraciones capaces de convertir un espacio común en una experiencia memorable. Su propuesta permite que marcas, eventos y espacios comerciales accedan a un tipo de producción artística muy difícil de encontrar en otros mercados.

Desestacionalizar el oficio para proteger el futuro del artista fallero.

Uno de los grandes retos del sector fallero es su dependencia histórica del calendario festivo. Muchos talleres concentran buena parte de su actividad en la producción de fallas, lo que genera una fuerte estacionalidad y una gran presión económica. Valua nace precisamente para abrir nuevas vías de negocio y permitir que los talleres puedan trabajar durante todo el año.

Según explicó Xavi Serra, en algunos casos esta diversificación ha supuesto aumentos de facturación de entre el 60% y el 70% para determinados artistas falleros. Este dato refleja el impacto real de un modelo que no pretende sustituir la falla tradicional, sino reforzar la viabilidad económica de quienes hacen posible este oficio.

La idea es sencilla pero poderosa: si el artista fallero puede aplicar su talento a hoteles, festivales, congresos, centros comerciales o campañas de marca, el sector gana resiliencia, estabilidad y proyección.

Regala un Ninot: digitalizar la tradición fallera.

Uno de los primeros hitos del proyecto fue Regala un Ninot, una marca nacida durante la cancelación de las Fallas como una iniciativa solidaria para ayudar a los artistas falleros. Lo que empezó como una respuesta a una crisis se convirtió en una línea de negocio con recorrido propio.

En apenas cinco años, Regala un Ninot ha producido más de 1.000 ninots personalizados enviados a diferentes puntos de Europa y del mundo. Entre sus proyectos más singulares destacan el ninot creado para el Papa Francisco, piezas personalizadas para empresas como PowerCo en Sagunto o el regalo de despedida de Valentino Rossi para MotoGP.

Este e-commerce ha servido para acercar la esencia de las Fallas a nuevos públicos y demostrar que el ninot puede ser mucho más que un elemento festivo: puede convertirse en un regalo corporativo, una pieza artística personalizada o un símbolo cultural con valor emocional.

Transformar espacios en experiencias memorables.

El gran valor de Valua está en entender que una figura o escenografía no es solo decoración. Para una marca, puede ser una herramienta de comunicación, de experiencia y de viralidad. Una pieza bien diseñada no solo ocupa un espacio: atrae miradas, provoca interacción y genera recuerdo.

Uno de los ejemplos más gráficos compartidos por Xavi Serra fue el proyecto realizado para un beach club en Marbella: una mano de mono gigante de cinco metros que exprimía una naranja y funcionaba como ducha. El objetivo no era simplemente instalar una ducha original, sino crear un punto de atracción capaz de generar fotografías, publicaciones en redes sociales y conversación. El resultado fue muy claro: miles de personas se fotografiaron allí, convirtiendo la pieza en una herramienta de retorno para la marca.

Ahí está una de las claves del modelo: convertir la artesanía fallera en una experiencia de marca medible.

Tradición, tecnología e inteligencia artificial.

Valua no sustituye el trabajo manual del artista fallero, sino que lo potencia mediante herramientas digitales. La producción sigue estando en manos de los talleres y de su conocimiento técnico, pero la captación de clientes, el presupuesto, la atención comercial y la gestión de proyectos se apoyan cada vez más en plataformas digitales y herramientas de inteligencia artificial.

Esta combinación permite resolver uno de los puntos débiles históricos del sector: la orientación al cliente empresarial. Los talleres falleros son extraordinarios en la producción artística, pero no siempre han contado con estructuras comerciales preparadas para vender a hoteles, marcas internacionales o agencias de comunicación. Valua actúa como puente entre esos dos mundos.

Grandes formatos para congresos, festivales y marcas internacionales.

El alcance de Valua ya va mucho más allá de Valencia. La empresa ha trabajado en proyectos de gran formato como una escenografía de 30 metros de largo por 26 de alto para el festival Holika en Calahorra, decoraciones para restaurantes en Miami o figuras gigantes para el European Congress of Radiology en Viena, uno de los congresos científicos más importantes de Europa.

En este último caso, Valua ha conseguido que la escenografía forme parte de la propia expectativa del evento. Los asistentes ya no solo esperan el contenido científico, sino también descubrir qué propuesta visual sorprenderá cada año. Esa capacidad de convertir la tematización en una parte memorable del evento es uno de los grandes diferenciales de la empresa.

AJEV como ecosistema para crecer en colaboración.

La historia de Valua también muestra la importancia del ecosistema empresarial valenciano. Formar parte de AJEV ha sido clave para conectar con otros jóvenes empresarios, participar en programas como Operación Consolida y fortalecer una visión colaborativa del crecimiento.

Para Xavi Serra, una empresa como Valua debe aportar al ecosistema y, al mismo tiempo, nutrirse de él. Esa filosofía encaja muy bien con el espíritu de AJEV: acompañar a empresas jóvenes que quieren consolidarse, crecer y generar impacto desde Valencia.

En definitiva, Valua demuestra que la tradición y la innovación no son caminos opuestos. El arte fallero puede seguir plantándose en las calles cada marzo, pero también puede viajar a Viena, Miami, Marbella o cualquier rincón del mundo. Puede emocionar en una falla, sorprender en un congreso, diferenciar una marca o transformar un espacio en una experiencia.

Lo que durante años fue visto como un oficio local hoy se convierte, gracias a Valua, en una industria creativa con proyección internacional.

Entrevista completa: